La fobia social

Publicado el 20 de enero de 2026, 11:13

La fobia social, o también llamada ansiedad social, es un miedo persistente y desproporcionado que surge ante situaciones en las que la persona pueda sentirse juzgada o evaluada por los demás, como eventos sociales, hablar en público, defensas de tesis, etc.

Este trastorno suele comenzar en la adolescencia y puede estar relacionado con padres sobreprotectores durante la infancia o con pocas oportunidades de contactos sociales. Afecta por igual a hombres y a mujeres.

Las personas que padecen este trastorno pueden llegar a consumir drogas o alcohol para relajarse ante las situaciones que les provocan ansiedad.

Situaciones que suelen causar ansiedad social

Las personas que sufren este trastorno suelen sentirse ansiosas en las situaciones en las que se pueden sentir observadas, vigiladas o juzgadas. Normalmente sufren ansiedad anticipatoria unos días antes, ya que piensan que pueden hacer el ridículo o desempeñarse mal en dicha situación. Por eso, las personas con fobia social suelen evitar siempre que pueden las siguientes situaciones:

  • Asistir a fiestas u otras reuniones sociales
  • Realizar actividades en público, como comer o hablar
  • Conocer nuevas personas
  • Utilizar los baños públicos

Síntomas

Ante estas situaciones las personas con este trastorno pueden experimentar síntomas o ataques de ansiedad. Los síntomas más habituales son:

  • Ruborizarse
  • Dificultad para hablar
  • Sequedad de boca
  • Sudoración excesiva
  • Temblores
  • Taquicardia
  • Náuseas y/o vómitos

La ansiedad social se puede confundir con la timidez, aunque no es lo mismo. Las personas tímidas pueden desenvolverse satisfactoriamente en este tipo de situaciones. Aunque les parezcan algo desagradables. Pero las personas con ansiedad social tienen serias dificultades a la hora de enfrentarse a dichas situaciones, lo que pueden influir negativamente en su vida laboral, social y familiar.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas.

El tratamiento de primera elección es la terapia psicológica, con varios tipos:

  • La terapia cognitivo-conductual, dirigida principalmente a manejar los pensamientos que provocan y empeoran los síntomas del trastorno.
  • La desensibilización sistemática, en la cual se expone al paciente gradualmente a situaciones que le provocan ansiedad, ya sea mediante la imaginación, realidad virtual o en vivo, y luego se aplican técnicas de relajación después de cada exposición.
  • El entrenamiento en habilidades sociales. Se realiza en grupo mediante técnicas de role-playing.

También se pueden usar psicofármacos antidepresivos o ansiolíticos si la gravedad de los síntomas lo requiere.

El pronóstico con tratamiento normalmente es bueno. Además del tratamiento también se recomienda a los pacientes hacer ejercicio regularmente y evitar sustancias o medicamentos estimulantes, como la cafeína o algunos fármacos antigripales.

Bibliografía:

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